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Aparato esquelético > Osteodisplasias
Introducción

En este grupo de enfermedades se encuentran todas aquellas anomalías y   malformaciones resultantes de agenesia (ausencia de formación), hipoplasia (desarrollo embrionario incompleto), osteogénesis deficiente (alteración genética de los osteoblastos).

Las osteodisplasias están generalmente asociadas a malformaciones de músculos, de ligamentos o de tendones. No en todos los tipos de anomalías ha sido demostrada la alteración genética responsable. Sin embargo, hay que

 señalar que  solo ciertas líneas de aves son las más susceptibles a algún tipo de anomalía y que, el posible factor hereditario está asociado frecuentemente  a carencias nutricionales  responsables de osteodistrófias.

Definición
Las osteodisplasias  son malformaciones del esqueleto debidas a alteraciones estructuras de origen genético y por lo tanto hereditarias o congénito es decir adquiridas durante la concepción o el desarrollo del embrión.
Frecuencia
 Las malformaciones presentadas anteriormente afectan al 0.5-1% pero la frecuencia elevarse según el tipo de osteodisplasia de que se trate como será señalado a continuación. En la rutina de diagnóstico, difícilmente se logra determinar la etiología de estos padecimientos.
Tipos de osteodisplasias
          Perosis, varus valgus y deformidades de las patas

Las deformidades de los huesos de las patas son causa de cojeras y representan un rubro importante de pérdidas económicas debido a selección y a mortalidad de las aves afectadas. La perosis también denominada condrodistrófia, consite en

encorvamiento de la epifisis distal del tibitarso o de la epifisis proximal del metatarso o bien de ambas, con o sin desviación bilateral, unilateral o asimétrica de los radios óseos  hacia adentro "varus" o hacia afuera "valgus".

Ha sido asociada a deficiencia de manganeso y o de vitaminas del complejo B pero no se descarta el factor genético debido a que esta asociada al factor de mayor  crecimiento  y a que generalmente afecta solo al 0.5-2 % de una parvada aunque en algunos casos la frecuencia llega a fluctuar entre 5 y 25%, sobretodo en machos. Es observable antes de la 1º semana de edad y se acentúa a medida que crece el animal. Cuando la afección es muy severa las aves se apoyan el miembro lesionado sobre corvejón, por lo que, el epitelio de dicha región sufre erosión, infección y se llega a desarrollar artritis bacteriana. Por otra parte, en algunos casos el tendón gastrocnemio se desvía y  se desliza fuera de la gotera articular.
          Rotación de la tibia

Este padecimiento se caracteriza por torsión de  la epífisis de la tibia de hasta de 90° o más hacia afuera, sin encorvamiento de los huesos de la articulación ni desplazamiento del tendón gastrocnemio. A diferencia del valgus o del varus, la mayor

frecuencia de esta enfermedad se presenta a las tres semanas de edad y sin predisposición de sexo. Puede ser bilateral o unilateral y generalmente, el miembro afecto está extendido. Si es bilateral el ave adopta la posición denominada de "bailarina". Se desconoce la etiología pero esta enfermedad ha sido asociada al síndrome de mala absorción  y a raquitismo a edad temprana.

          Dedos torcidos         

Se desconoce la etiología de este padecimiento, la frecuencia llega a ser de entre 4.8 y 7.7 % pero en algunas parvadas Australianas a alcanzado el 50%. Este padecimiento no tiene repercusiones clínicas significativas salvo por que puede disminuir la fertilidad por interferir en la ejecución de la monta.

          Discondroplasia

La discondroplasia es una alteración de la placa de crecimiento, que interfiere con el crecimiento longitudinal del hueso en el que se presenta, caracterizada por la presencia de una masa cartilaginosa  identificable a simple vista, que se presenta en orden de frecuencia, en la epífisis proximal y distal del tibiotarso y en la proximal del fémur y del tarsometatarso.

Etiología

La etiología no es bien conocida pero sin duda el factor hereditario está involucrado junto con otros de tipo nutricional ya que la frecuencia de este padecimiento es mayor en estirpes de pollos de engorda  y pavos de crecimiento acelerado. Se ha visto incrementada la frecuencia con alimento contaminado con 75 ppm de  la micotoxina fusarochromanona o con Fusarium roseum, por dietas  con exceso de fósforo, o bien que contienen fungicidas tales como  bisulfuro de tetramethylthiuram. Disminuye su frecuencia con la administración de exceso  de Ca, cobre o zinc, con  regímenes de restricción alimenticia y/o con la adición de 1,25-(OH)2 D3 o de 1,24R, 25-(OH)3D3 a razón de 5µg/Kg  pero no así con la 24R,25-(OH)2D3. Debido a estas circunstancias este padecimiento puede ser considerado a la vez como osteodisplasia y como osteodistrófia.

Frecuencia y signos
 La frecuencia disminuye con restricción alimenticia, En algunas parvadas el 26% de las aves pueden sufrir la lesión solo en forma subclínica pero en otros casos el 4-40% se rehúsan al movimiento, claudican y  presentan aumento de volumen de la articulación femoro-tibio-tarsiana con desviación de la epífisis proximal del tibiotarso. En raras ocasiones, también se ve afectada la epífisis proximal del metatarso o del fémur.
Lesión macroscópica

La lesión característica  se sitúa en la placa de crecimiento y se extiende hacia la diafisis y consiste en la presencia de una masa amplia de cartílago translúcido, opaco, de forma cónica y de bordes irregulares. Cuando las aves son jóvenes, esta lesión puede ser confundida con algunos casos de raquitismo en los que también se aprecia  cartílago a nivel de la placa de crecimiento.

 El diagnóstico diferencial debe basarse en la frecuencia de esta lesión, en la ausencia de las demás características macroscópicas y microscópicas de raquitismo y en la imagen histológica.

Lesión microscópica

La histopatología revela que dicha masa cartilaginosa corresponde a cartílago de aspecto embrionario comparable con el que se encuentra en los huesos largos de aves recién nacidas pero que  no presenta

mineralización, es carente de vascularización, no se hipertrofia, ni se degenera,  ni presenta osificación endocondral y que por lo tanto, la masa permanece estática aún cuando la placa de crecimiento se cierra.

La presencia de discondroplasia fragiliza al hueso por lo que lo predispone a fracturas o a sufrir angulación severa sobretodo cuando la lesión es muy extensa abarcando toda la circunferencia de la placa de crecimiento.

          Espondilolistesis

La espondilolistesis es un padecimiento muy poco frecuente pero en algunas parvadas de pollos de engorda de 3-6 semanas llega a ser de hasta 2%. Se debe a la malformación y rotación de la  4° vértebra torácica debido a trastornos hereditarios aunque no caracterizados.

En algunos casos se aprecia degeneracin del fibrocartîlago articular de la 4º vértebra con el notrium y  con el sinsacro. La desviación de esta vértebra provoca presión sobre la médula espinal y su irrigación, por lo que el ave presenta parálisis o bien se apoya sobre ambos corvejones, con las patas al aire y, al adoptar  posiciones  inestables, trata de guardar el equilibrio por medio de aleteos. A la necropsia, la deformación de la columna vertebral  se manifiesta por un

abultamiento muy evidente en la zona articular de la 4º vértebra tórácica con el notarium y con el sinsacrum. La espondilolistesis ha sido asociada a osteomalacia.

Existen otras deformidades de la columna vertebral como la escoliosis pero que son aún menos frecuentes que la espondilolistesis.

          Osteocondrosis_Necrosis de la cabeza del fémur
El termino de osteocondrósis se refiere a una gran variedad de procesos degenerativos de los fibrocartílagos de las vértebras cervicales o torácicas y del cartílago de la cabeza del fémur. Se desconoce la etiología y patogénia de estos padecimientos. Sin embargo, seguramente hay algún factor genético implicado en la etiología ya que ha sido observado que hasta un 50% de pollos de engorda pueden presentar osteocondrosis incluso sin presentar signos. La osteocondrosis ha sido señalada como causa de cojeras y de la necrosis de la cabeza del femur.
La necrosis de cabeza de fémur (degeneración, e incluso desprendimiento de la cabeza del femur). Ha sido atribuida a la infección por reovirus o procesos entéricos que inducen mala absorción. Sin embargo, esta lesión también puede ser provocada por fracturas, trombosis, hemorragias, osteomielitis al nivel de la placa de crecimiento por lo que la denominación de necrosis de la cabeza del fémur es vaga y desafortunada para denominar un padecimiento de etiología y patogénia bien determinada.
Signos

Los signos son semejantes a los observados en los casos de rotación de la tibia. Cuando el proceso se lleva a cabo durante la crianza, las aves presentan cojeras, o estiramiento de una pata si es unilateral y adoptan la posición de "bailarina" cuando se encuentran afectados los dos miembros.

Frecuencia

Ha sido reportado la presentación de este padecimiento del 25 al 50% de parvadas aparentemente sanas.

Lesión macroscópica

Durante el procesamiento en el rastro las aves afectadas presentan luxaciones, fracturas o desmoronamiento de la epífisis del fémur asociadas a hemorragias subcutáneas y en masas musculares adyacentes a la región proximal del fémur.

Debido a que en estos casos se aprecian hemorragias se puede deducir que dichas alteraciones ocurrieron muy probablemente durante la captura y posteriores manipulaciones de los pollos. Sin embargo, no siempre se desarrolla la lesión en vida del animal pero cuando las dos articulaciones coxofemorales son luxadas  durante el proceso de necropsia, se puede aprecia que el cartílago articular de la cabeza del fémur se desprende y a la histopatología de observa degeneración, vacuolización y rasgaduras o  lagunas en la zona de reposo de la placa de crecimiento.