| Aparato esqueletico >
Artritis |
| Características
macroscópicas generales |
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En las aves comerciales, el
incremento de volumen en una región articular se debe
generalmente al desarrollo de artritis es decir de un proceso
inflamatorio que involucra a varias de las estructuras
anatómicas de una articulación o bien corresponde a una paniculitis en la
que el proceso inflamatorio afecta únicamente
al tejido subcutáneo. Las características
macroscópicas de una artritis varían dependiendo del curso de la inflamación, ya sea que
se trate de artritis aguda o crónica. |
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En las
artritis agudas están presentes los 4 puntos
cardinales de la inflamación: el aumento de volumen debido al
acumulo de exudado, el dolor por la presión ejercida por el
volumen que ocupa el exudado y por la irritación nerviosa a
causa de substancias tóxicas generadas in situ y, el incremento
de la temperatura así como enrojecimiento que son atribuibles a la hiperemia activa con
la que inicia el proceso inflamatorio. A la palpación, la consistencia es blanda,
la piel está turgente y fluctúa el liquido presente. |
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En contraste, con el paso del tiempo, el
proceso inflamatorio se vuelve crónico por lo que la
consistencia es dura, desaparece el calor, el rubor y disminuye la cantidad de exudado que queda circunscrito formando nódulos
por lo que disminuyen el volumen y por consiguiente el dolor. En la región
articular se pueden apreciar uno o varios nódulos duros y el
cartílago articular suele sufrir degeneración y
erosiones por lo que es delgado, opaco y poroso y no
hialino, liso y brillante como cuando está sano. Las articulaciones más frecuentemente afectadas en orden de
mayor frecuencia son: la tibio-tarso-metatarsiana
y las metatarso-falangianas seguidas de la femoro-tibio-tarsiana
y en muy raras ocasiones las
articulaciones de las alas. Esto es debido a que todo el peso corporal del ave
reposa exclusivamente sobre las dos patas y a que las articulaciones de estas son las que más se mueven
durante la locomoción. |

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| Patogenia |
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Los factores
etiológicos ya sean gérmenes o tóxicos llegan a la cavidad
articular a través de la abundante irrigación situada en el
tejido conjuntivo fibroso
de la cápsula articular que recubre la
membrana sinovial constituida exclusivamente, por
células denominadas sinovitos, especializadas en la síntesis del
líquido sinovial. Por lo tanto, es a partir de
la capsula articular que se genera el exudado inflamatorio y posteriormente, este se difunde a
la cavidad articular a través la membrana
sinovial, en donde se mezcla con el líquido
sinovial. De esta manera aumenta de volumen del líquido sinovial y se
alteran sus características por lo
que este se vuelve tóxico y provoca degeneración y erosión del cartílago articular
que se nutre de él. |
| Diseminación y secuelas |
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Las artritis son
frecuentemente responsables de tenosinovitis y de miositis
debido a que la infección e inflamación
muy pronto se difunde a las vainas, a
tendones y a músculos adyacentes. |
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| A
través de las erosiones del cartílago articular que se generan en las artritis subagudas y crónicas, los gérmenes
pueden diseminarse al tejido óseo esponjoso de la epífisis
generando osteítis que predispone a fracturas y si la infección
se extiende hasta la médula ósea generará osteomielitis. |
Origen y
etiología
Las artritis pueden originarse a
partir de factores físico-traumáticos, agentes biológicos
(infecciosos) o tóxicos. |
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Artritis traumáticas
Este tipo de artritis resultan ya sea: por traumas propiciados por excesiva densidad de
población que favorece las heridas en combates;
por manipulaciones bruscas de los animales
durante la aplicación de medicamentos o vacunas;
durante la captura y el traslado al rastro o bien; por decúbito prolongado en piso duro; por
lesiones a causa de alambres sueltos en las jaulas de postura |
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| en malas
condiciones; a consecuencia de podo-dermatitis favorecidas por camas humedecidas a causa de micoroxicosis, de fugas del agua de bebederos en mal estado o
bien por diarrea en caso de enteritis o diuresis
por insuficiencia renal.
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Las artritis
de origen traumático son inicialmente, de tipo
hemorrágico pero con frecuencia se tornan purulentas
debido a que la piel se ve involucrada en el proceso
traumático y al alterarse esta, deja de fungir como barrera
de defensa por lo que permite la invasión de los
múltiples gérmenes que abundan en el medio ambiente. |
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| Artritis de origen
infeccioso |
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| Con frecuencia en
este tipo de artritis se ven involucrados a la vez
bacterias y virus. Los virus implicados en la
artritis aviar solo son: el reovirus, algunas cepas
nefrotropas de coronavirus y el picornavirus. Las
bacterias más frecuentemente aisladas son: E.
coli, Staphylococcus aureus, Streptococus, Mycoplasmas gallisepticum, |
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| Mycoplasmas synoviae o meleagridis, Samonella pullorum y Pasteurella multocida. Salvo las
artritis debidas exclusivamente a Mycoplasmas que se
caracterizan por ser serofibrinosas, el resto de las bacterias
señaladas provocan artritis supurativas (purulentas). De no ser alguna cepa de E. Coli septicémica, Samonella
pullorum y Pasteurella multocida que pueden
originar infección |
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primaria, el resto de las bacterias son gérmenes de
asociación provenientes de focos infecciosos que se
iniciaron por ejemplo, en el aparato respiratorio o
en el digestivo.
El lograr el aislamiento de alguno de estas
bacterias a partir de una articulación no implica que el
agente primario de la artritis no haya sido Mycoplasma o Reovirus que son los agentes biológicos primarios
más frecuentes.
Las infecciones bacterianas por E. coli, Staphylococcus aureus o Estrptococcus se ven a
menudo
asociadas a enfermedades inmuno-depresoras
tales como micotoxicosis, anemia infecciosa aviar
(AI) o enfermedad de Gumboro también conocida como
infección de la bolsa de Fabricio (IBF), entre otras.
Las
artritis bacterianas
supurativas en particular, pueden originarse
también a partir de onfaloflebitis, de infección del saco vitelino
o de heridas que son igualmente
vía de entrada de una gran variedad de gérmenes. |
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| Es así como,
las artritis bacterianas purulentas pueden surgir
no solo a partir de traumatismos como los señalados
anteriormente sino también a partir de
estomatitis
ulcerativas causadas por intoxicación por tricotecenos o
T2 o enteritis asociada a enteritis
por disbacteriosis. |
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| Sinovitis infecciosa |
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| Se conoce como
sinovitis infecciosa al proceso patológico causado en
gallináceas por Mycoplasma synoviae y en pavos
por Mycoplasma meleagridis que son gérmenes con
tropismo particular hacia mucosa traqueal y
articulaciones. La infección del aparato
respiratorio debido a estos germenes pasa generalmente
inadvertido o bien se aprecia coriza, descargas nasales
catarrales y oculares serosas semejantes a las que se presentan
por infecciones debidas a Mycoplasma gallisepticum
aunque las lesiones son menos severas. En
estos casos las aves se encuentran débiles, presentan
cresta y barbillas pálidas, se desarrollan bursitis de
la quilla y artritis múltiples incluso en las de las
alas pero especialmente en las tibio-tarso-metatarsiana
y las metatarso-falangianas por lo que el cojinete
plantar se muestra tumefacto. |
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| Las lesiones
articulares son irreversibles. Inicialmente el exudado
es sero-fibrinoso, de aspecto translúcido y viscoso que
afecta a todas las estructuras articulares pero al cabo
de pocos días se vuelve cremoso debido a infecciones
bacterianas secundarias y posteriormente sufre
deshidratación y se vuelve caseoso. Debido a que se
desarrollan adherencias y fibrosis tanto a partir de la
cápsula articular como de los ligamentos y tendones
involucrados, la articulación pierde totalmente la movilidad y
llega a anquilosarse. |
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| Artritis y tenosinovitis viral Se trata de una enfermedad
infecciosa causada por Reovirus, ampliamente diseminada
en todo el mundo, que afecta a pollos, pavos y otras
especies aviares, de entre 2 y 3 semanas de edad, que
provoca deficiente ganancia de peso, inflamación sero-fibrinosa de las vainas sinoviales de los tendones y articulaciones principalmente
de la tibio-tarso-metatarsiana. |
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Aunque la mortalidad no rebasa el 6% la morbilidad puede alcanzar el 90%
y las pérdidas económicas son
cuantiosas debido a insuficiente ganancia de peso y
eficiencia alimenticia deficiente provocadas por
enteritis linfocitaria severa asociada a
atrofia de la
mucosa intestinal y criptas quísticas. Las aves de 12 a
16 semanas suelen sufrir tenosinovitis y ruptura del
tendón gastrocnemio además de artritis por lo que, las
lesiones macroscópicas en la artritis viral consisten
en: hiperemia, hemorragias y exudado sero-hemorrágico en tejidos blandos adyacentes a las
articulaciones afectadas.
Al sufrir lisis los glóbulos rojos extravasados debido a
la hemorragia y presentarse la desnaturalización de la
hemoglobina, la piel y los músculos en particular de la
articulación tibio-tarso-metatarsiana, se tornan de color azul verdoso por lo que a esta
enfermedad se le conoce también como "enfermedad de las
patas verdes". |
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| En la cavidad de la articulación femoro-tibio-tarsiana
se acumula gran cantidad de exudado sero-hemorrágico y si
se prolonga el curso de la lesión y se asocian bacterias, este
exudado se torna purulento y posteriormente caseoso,
la superficie cartilaginosa articular sufre erosión, se desarrollan
adherencias y fibrosis que engrosan la cápsula sinovial y la
vaina del tendón, por lo que estas lesiones son irreversibles. |
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| Las lesiones
microscópicas de una articulación afectada por reovirus
no son patognomónicas de la enfermedad pero si muy
sugestivas. Se aprecia infiltración linfocitaria
perivascular en algunos de los vasos presentes en el
tejido conjuntivo de la capsula articular. En el líquido
sinovial y subyacente a la membrana sinovial se
presencia fibrina y leucocitos entre los que
predominan
heterófilos cuando se asocian bacterias al proceso
infeccioso.
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| Artritis de origen
tóxico |
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| De los tóxicos responsables de artritis solo
señalaremos la uremia o hiperuricémia que es responsable del
desarrollo de uratosis o gota. Las aves están particularmente predispuestas a sufrir
gota debido a que son uricotélicas por carecer de uricasa
hepática que en mamiferos, es la enzima que metaboliza el acido úrico en alantoidina
para ser eliminada por la orina. |
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| Por lo tanto, las aves
no excretan alantoidina por la orina como los
mamíferos, sino ácido úrico que es el
principal producto del catabolismo de las proteínas, del
nitrógeno no proteico y de las purinas. |
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La
uremia se desarrolla como secuela de nefritis que cursan con uremia
debidas a cepas nefrotrópicas de virus de la Bronquitis
infecciosa por ejemplo la cepa Grey o por otros tipos de virus
tales como Picornavirus denominado G4260 que es el responsable de la Nefritis
aviar en el caso de polluelos. Este virus ha sido aislado de
pollos clínicamente sanos de un día de edad con nefromegalia,
riñones pálidos o amarillos. |
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| La hiperuricemia ha podido ser reproducida
igualmente, por medio de la administración de dietas con altos
contenidos de proteína. La uratosis tiene dos presentaciones
clínicas: la articular y la visceral y en ambos casos está
caracterizada por depósitos múltiples de
uratos de color blanco
y de aspecto yesoso. |
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| La uratosis o gota
articular es más frecuente en gallinas de postura en jaula que
en pollos de engorda y, la morbilidad y la mortalidad pueden
llegar a ser de hasta 30% y 57,7% respectivamente. |
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